Los excesos
Conforme avanzó el sexenio la excentricidad, el despilfarro y el influyentismo se apoderaron del mandato de López Portillo. Olvidándose de su investidura, el presidente obligó a que la gira papal hiciera una parada en la Residencia Oficial de los Pinos con el objeto de que Su Santidad celebrase una misa especial para su madre, contestando a sus detractores que "pagaría de su bolsillo" las sanciones administrativas previstas por violentar la laicidad de un espacio oficial y subestimando los problemas evidentes por la inexistencia de relaciones diplomáticas entre México y el Vaticano; su esposa, mujer de arrogancia y reiterados desplantes, tomó en sus manos la política cultural del gobierno sin experiencia alguna y ordenó, por ejemplo, que se integrara una orquesta sinfónica especial, la Filarmónica de la Ciudad de México, para dar a conocer sus dotes de pianista con temas del grupo Mocedades; y su hija Paulina debutó como baladista juvenil y fue apoyada para alcanzar el éxito.
Pero lo más delicado es que nombró en importantes cargos a familiares directos, vanagloriándose además por ello, en especial del caso de José Ramón, su primogénito, quien se desempeñó como subsecretario de Estado ("Es el orgullo de mi nepotismo", exclamaría orondo). Otros beneficiarios fueron su hermana Alicia, que fungía como su asistente; su hermana Margarita, designada titular de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación (temida y odiada por su actitud caprichosa y altanera frente a dueños de medios, creadores, productores y directores que la acusaron de herir de muerte a la industria de la pantalla grande, apodándole la "pésima musa" como burla por su admiración hacia la Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, y sus malhadados intentos como escritora y guionista de películas); su primo Guillermo, convertido en presidente del entonces llamado Instituto Nacional del Deporte; y Rosa Luz Alegría, con quien sostenía una relación extramarital, fue colocada a la cabeza de la Secretaría de Turismo.
En la misma tesitura Arturo Durazo Moreno, un viejo amigo de vecindario, fue elevado a director del Departamento de Policía y Transito del Distrito Federal, desde donde además de ser hecho General de División sin pasar por el Ejército y condecorársele con el Doctorado Honoris Causa del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal sin antecedentes universitarios o de práctica legal alguna, auspició el cohecho y la tortura entre los cuerpos que dirigía y se enriqueció escandalosamente acumulando autos, bienes y mansiones como "El Partenón", una estrafalaria casa de playa inspirada en el mítico monumento griego levantada en la bahía de Zihuatanejo, la que una vez decomisada luego de aprehender a Durazo en 1984 no ha podido ser vendida por su mal gusto, elevado monto e identificación como emblema de lo peor de aquella época.
Con los años han aparecido otro tipo de datos que dan idea de las posibles extravagancias de este gobierno. Según un reporte conocido en 1998 del grupo de observación de la Cienciología para la protección de la Constitución alemana (Beobachtung der Scientology Organization durch den Verfassungschutz), dedicado a averiguar sobre el influjo de la citada formación en las esferas de poder de esa nación y de otros países, una de las hijas de López Portillo, su secretario particular y la mitad del gabinete se conformaba por miembros pertenecientes a dicha secta, asegurándose que entre 1979 y 1980 altos funcionarios mexicanos visitaron su sede central en Clearwater, California, para perfeccionar su adiestramiento.
La década Perdida.
Después del auge petrolero previo a José López Portillo, el Gobierno mexicano empezó a depender en gran medida de la exportación de barriles para apoyar las necesidades financieras en el país. Estas exportaciones se dirigieron sobre todo hacia los Estados Unidos, aprovechando los altos precios del petróleo debido principalmente a la crisis del petróleo de 1973.
Cuando el mercado finalmente se estableció, reduciendo así los altos precios del barril, la estabilidad financiera del país estaba en peligro. La diversificación de los ingresos habría evitado el problema, pero debido a la incapacidad de otros sectores productivos para compensar la reducción de esta ganancia, México tuvo que inflar la moneda que para entonces alcanzó niveles históricos. El peso mexicano se devaluó entonces en un 500%. Dadas estas circunstancias, López Portillo nacionalizó todas las instituciones financieras en 1982, y durante su último discurso público a la nación dijo: "Voy a defender el peso como un perro".
Miguel de la Madrid Hurtado
Terremoto de México de 1985,
El terremoto del jueves 19 de septiembre de 1985 afectó en la zona centro, sur y occidente de México y ha sido el más significativo y mortífero de la historia escrita de dicho país. El Distrito Federal, la capital del país, fue la que resultó más afectada. Cabe remarcar que la réplica del viernes 20 de septiembre de 1985 también tuvo gran repercusión para la Ciudad de México.
Este fenómeno sismológico se suscitó a las 7:19 a.m. Tiempo del Centro, con una magnitud de 8,1 cuya duración aproximada fue de poco más de dos minutos, superando en intensidad y en daños al terremoto registrado el 28 de julio de 1957 también en la Ciudad de México.
Los daños materiales fueron masivos, y aunque los cálculos oficiales hablan de unos pocos miles de muertos (5 a 10 mil), la opinión pública consideró que la cifra podría haber rebasado los 40,000. La reacción inicial del gobierno fue muy lenta e inadecuada, lo cual hizo que fuera la población la que tomara el liderazgo y la organización de las labores de rescate de víctimas y cuerpos de entre los escombros. Tanto las declaraciones del Presidente De la Madrid señalando que el país no requería ayuda extranjera para enfrentar la tragedia, como su decisión de no permitir que el Ejército colaborara con la población en las labores de rescate durante las primeras horas posteriores al terremoto le valieron severas críticas a esta administración.
En este año Cuauhtémoc Lázaro Cárdenas Solórzano abandonó el PRI tras considerar que el partido se había alejado de los principios que le dieron origen en la Revolución mexicana.
Luego de casi un año de buscar adeptos a la causa democrática, el 14 de octubre de 1987 el dirigente del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, Carlos Cantú Rosas, postuló a Cuauhtémoc Cárdenas como su candidato a la Presidencia de la República, después se sumaron los partidos Popular Socialista y el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, que formaron el Frente Democrático Nacional (FDN), con otras agrupaciones pequeñas como el Social Demócrata, el Partido Verde y más tarde el Movimiento al Socialismo, que estaba integrado por desprendimientos del PSUM, Partido Mexicano de los Trabajadores y el Partido Revolucionario de los Trabajadores.
Así se hizo candidato presidencial de esta organización, así como de tres partidos de izquierda con registro y una veintena de agrupaciones políticas y sociales 1988. Mientras que el PRI postuló a Carlos Salinas de Gortari.
Durante las elecciones el país protagonizó el mayor escándalo electoral de su historia. El 6 de julio, durante las elecciones presidenciales, el candidato de la izquierda Cuauhtémoc Cárdenas, aventajaba ampliamente a sus rivales Manuel Clouthier (PAN) y Carlos Salinas de Gortari (PRI). Por motivos que aún "se desconocen", el sistema electoral de cómputo se detuvo. La secretaría de Gobernación, que entonces organizaba la elección, señaló que: el sistema se había caído. Finalmente, los resultados oficiales dieron el triunfo al candidato priísta, Carlos Salinas de Gortari.
Ante esta “caída del sistema”, Cárdenas, Manuel J. Clouthier (candidato del PAN) y Rosario Ibarra de Piedra (del PRT), hicieron a un lado sus diferencias y acudieron a protestar ante la Secretaría de Gobernación.
Las tendencias favorecían a Cárdenas quien se declaró vencedor con una tendencia de 42 por ciento, por 36 de Salinas y con 50 por ciento de casillas computadas. Entonces empezaron las protestas por el supuesto fraude electoral, los actos multitudinarios se repitieron, muchos estaban esperando el llamado de Cárdenas para defender el voto en las urnas, pero no ocurrió, pues según sus colaboradores pudo haberse desatado una guerra civil.
Al día siguiente, Clouthier declara que la razón "por la que se cayó el sistema de cómputo fue que los representantes de los partidos de oposición en dicho sistema descubrieron un banco de datos ya con resultados, apenas dos horas después de concluida oficialmente la jornada electoral". Por lo tanto, denuncia la ruptura de la legalidad y anuncia el arranque de la resistencia civil.Para exigir la repetición de los comicios, Clouthier hizo desde manifestaciones masivas, hasta presentarse a comparecer en comisiones de la Cámara de Diputados. Incluso llegó a forcejear riesgosamente con elementos de seguridad del presidente Miguel de la Madrid en un acto oficial frente al Palacio de Bellas Artes, en que unos soldados cortaron cartucho enfrente de él, a lo cual un oficial se opuso violentamente al levantar el arma de sus subalternos y reprenderlos.
En septiembre de 1988, cuando se debatía en la Cámara de Diputados la calificación de la elección presidencial, Clouthier demandó a los legisladores anular las votaciones, no sólo por las denuncias de irregularidades cometidas en la jornada electoral, sino también por las denuncias de manipulación de los resultados en favor de Carlos Salinas de Gortari. Además, pidió la apertura de los paquetes electorales: "La rotunda negativa del colegio (electoral) a la apertura de los paquetes demuestra dos grandes verdades: por una parte, la inutilidad de su guarda y custodia; y por otra, que el propio gobierno sabe bien que el contenido de las actas de escrutinio no coincide con el cómputo correcto de los votos reales que están dentro de los paquetes tan celosa como vanamente custodiados". Ofreció como pruebas de la impugnación general del proceso el propio contenido de los paquetes electorales, y concluyó: "¿Valdrá la pena negarse a la revisión de los paquetes a costa de la legitimación y autoridad moral del próximo gobierno?"
El 5 de mayo de 1989, el Palacio Legislativo de San Lázaro fue consumido por un incendio, El motivo del incendio fue objeto de varias sospechas, pues en los sótanos del edificio se encontraban resguardados los paquetes que contenían las boletas electorales de las Elecciones de 1988, que un sector de la oposición consideraba fraudulentas, y que aunque con la aprobación del PRI ya se había resuelto su destrucción, fueron finalmente consumidas por el incendio.
Planes de Recuperación Económica
De la Madrid llegó al poder en una de las épocas más difíciles del país, mucho debido a su antecesor José López Portillo, quien nacionalizó la banca tres meses antes de salir del poder tras dos sexenios de gastos excesivos. Como resultado, la inflación subió a un promedio de 100% cada año, el empleo informal creció a 20% entre 1983 y 1985 y hubo caídas drásticas en producción, sobre todo en industrias gubernamentales, ya para ahí entonces anticuadas, crecimiento del PIB fue erróneo con altibajas y disminuyó el poder adquisitivo. Para resolver tales problemas, emprendió la Renovación Moral de la sociedad, elaboró un Plan Global de Desarrollo, estableció a nivel constitucional un sistema de planeación democrática y más importante, inició con la apertura económica, la desregulación y descentralización así como la privatización de empresas estatales, algo que seguiría bajo su sucesor; durante su administración, el número de paraestatales se redujo de 1155 en 1982 a 413 en 1988. Ante la severa crisis económica (donde se alcanzó el 3,100 por ciento de devaluación del peso), se establecieron los Pactos de Crecimiento Económico con los diversos sectores sociales, mediante los cuales el gobierno subsidiaba parte de los precios de los productos básicos y los productores/distribuidores se comprometían a no aumentarlos. En Enero de 1986, aprox. 3 años de negociaciones, México logra ser admitido al GATT, siendo el punto más fuerte de esta administración.




No hay comentarios:
Publicar un comentario